Decisión

Cómo elegir una agencia de IA (y cuándo salir corriendo)

Qué preguntar antes de contratar una agencia de IA, las señales de alarma que deberías detectar y cómo distinguir capacidad técnica de marketing.

4 min de lectura

Has decidido que quieres automatizar algo con IA y ahora tienes que elegir a quién se lo encargas. El problema es que todas las webs dicen lo mismo, todas enseñan los mismos logos y todas prometen transformarte el negocio.

Esta guía es el criterio que usaríamos nosotros si tuviéramos que contratar a otro. Incluye las señales de alarma aunque alguna nos las podrías aplicar a nosotros: si al terminar decides que no encajamos, la guía habrá hecho su trabajo.

Primero: qué tipo de proveedor necesitas

No todos hacen lo mismo, aunque se llamen parecido.

  • Agencia generalista (web, branding, marketing, y la IA como añadido). Bien si quieres un único interlocutor para todo. Mal si el problema es técnicamente serio.
  • Agencia especializada en automatización. Conocen las herramientas a fondo y montan cosas que funcionan a diario. Es lo que necesita la mayoría de pymes.
  • Consultora de IA “grande”. Equipos con perfiles de datos e ingeniería de modelos. Necesaria para proyectos de mucho volumen, cara e innecesaria para automatizar tu facturación.
  • Freelance. Barato y rápido. El riesgo es la continuidad: si desaparece, te quedas con un sistema que nadie sabe mantener.

Antes de pedir presupuestos, decide en qué casilla estás. Pedir precio a los cuatro sin saberlo solo genera propuestas incomparables entre sí.

Las 6 preguntas que lo revelan casi todo

1. “¿Qué NO deberíamos automatizar de nuestro negocio?”

La más útil de todas. Quien te dice que todo es automatizable te está vendiendo. Un proveedor con criterio te va a desaconsejar cosas, y esa es justamente la señal de que piensa en tu retorno y no en el tamaño de la factura.

2. “¿En cuánto tiempo se recupera la inversión?”

Debe darte un número aproximado y explicarte de dónde sale. Si no sabe responder, es que no ha calculado si te compensa.

3. “¿Qué pasa si dejo de trabajar con vosotros?”

Pregunta clave y poco habitual. ¿De quién son las automatizaciones? ¿Puedes llevártelas? ¿Están en tus cuentas o en las suyas? Si al irte lo pierdes todo, no estás contratando un sistema: estás alquilando una dependencia.

4. “¿Cuánto voy a pagar cada mes, en total?”

Herramientas, licencias, consumo de IA y mantenimiento, desglosado. Un presupuesto que solo trae el pago único te está escondiendo la mitad del coste.

5. “¿Quién lo mantiene cuando se rompa?”

Porque se va a romper. Cambia una API, cambia un precio, cambia tu proceso. Lo importante no es que no falle nunca, sino que haya alguien identificado que lo arregle y en cuánto tiempo.

6. “Enséñame algo que hayas montado y que fallara.”

Quien lleva tiempo haciendo esto tiene cicatrices y las cuenta sin problema. Quien solo tiene éxitos impecables o lleva dos meses o te está contando una película.

Señales de alarma

Te dan precio sin preguntar por tus procesos. El precio serio llega después de entender cómo trabajas. Si te presupuestan en la primera llamada, están vendiendo un paquete, no resolviendo tu problema.

Todo se soluciona con IA. Muchísimos procesos se arreglan con una automatización simple, sin IA de por medio, y cuestan bastante menos. Si la respuesta a todo lleva IA dentro, te están vendiendo la moda.

No hay forma de empezar pequeño. Si la única opción es un proyecto grande de golpe, el riesgo es todo tuyo. Un buen proveedor te propone empezar por algo acotado y medible.

Hablan de tecnología y no de tu negocio. Si en la primera reunión oyes más nombres de herramientas que preguntas sobre cómo facturas o dónde pierdes tiempo, mala señal.

Prometen porcentajes exactos sin conocerte. “Te ahorramos un 40%” antes de ver tu operativa es un número inventado.

Sin contrato claro de qué se entrega. Debe estar escrito qué se construye, en qué plazo y qué incluye el mantenimiento.

Una señal buena, poco valorada: que en el diagnóstico te hagan más preguntas que afirmaciones.

Cómo comparar dos presupuestos

Casi nunca son comparables tal cual. Para ponerlos en el mismo plano, calcula para cada uno el coste total del primer año: implantación + doce meses de herramientas + doce meses de mantenimiento.

Con ese número al lado, la propuesta “barata” a veces deja de serlo. Y después mira qué te llevas si te vas: eso no sale en el precio, pero decide si dentro de dos años tienes libertad o dependencia.

Cómo trabajamos nosotros

Para que puedas aplicarnos el mismo filtro.

Empezamos con una asesoría gratuita de 30 minutos para ver si tiene sentido siquiera. Si lo tiene, hacemos un diagnóstico de 490 €: analizamos tu operativa y salimos con qué automatizar, en qué orden, cuánto ahorra cada cosa y qué costaría. Ese documento es tuyo, trabajes o no con nosotros después. Si implementas con nosotros, los 490 € se descuentan íntegros.

Lo hacemos así porque el error caro no es pagar de más por una automatización. Es automatizar el proceso equivocado.

Si después de leer esto decides que encajas mejor con otro tipo de proveedor, has tomado una buena decisión igualmente.

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